Los Niños y la esperanza

Centro de Investigación y Educación en Salud A.C.
Dr. Mauricio Padilla Mirazo
La esperanza de un mundo futuro más sano y más acorde con las verdaderas necesidades del ser humano, está en los niños. Yo había escuchado esta frase y, puedo decir que me sonaba lógica. Hoy, después de observar la vida de varias comunidades en México y de escuchar a familias compartir sus retos, estoy convencido que educar a los niños y a los jóvenes en cómo mejorar su medio ambiente, es una de las mejores inversiones en el bienestar del planeta que se pueden realizar actualmente.
El peligro para los niños en este tiempo es que son el blanco de múltiples errores de los adultos. Comenzando por su salud, los niños están siendo afectados por lo que uno de los nutriólogos más destacados de este siblo (Jean Meyer) definió como “malnutrición comercio-génica” o sea una mala nutrición originada en la voracidad comercial.
Actualmente para aceptar o prohibir el uso de un nuevo aditivo químico o plaguicida en los alimentos, no se toma en cuenta a los niños. Las leyes han comenzado a cambiar desde 1999 (en EU) a petición de muchos especialistas. Las autoridades encargadas de garantizar la pureza del  medio ambiente (alimentos) en los países (FDA en EU y Secretaria de Salud en México), se basan en promedios de consumo de la población adulta. Se acepta autorizar añadir estas sustancias a la cadena alimenticia, no porque no haga daño, sino porque el daño es “mínimo” para el “promedio” de la población adulta. Hay sustancias autorizadas para agregarse a los alimentos que se sabe que causan cáncer. Son aceptadas porque el riesgo es pequeño. Con respecto al cáncer, un riesgo “pequeño” quiere decir que no ese factor contribuye poco a la mortalidad o sea que se espera que pocos mueran o no tantos. Esta filosofía ya no es válida.
Habemos muchas personas que estamos interesados en un medio ambiente limpio y sano, en especial aquella parte del medio ambiente que nos comemos o sea que formará parte del medio ambiente interior. Que en los aditivos químicos, hormonas, antibióticos y demás sustancias agregadas a los alimentos, se siga la regla de “se considera culpable hasta que no se pruebe su inocencia”. Actualmente se consideran “inocentes” hasta que no se prueba “su culpabilidad”. El cementerio de aditivos químicos ya no usados debido a que “siempre si era culpable” es muy larga. Y los estragos que hicieron durante su vida, han sido considerables.
Está siendo raro ver un niño SANO actualmente. Es muy común ver niños con alergias respiratorias, digestivas o de piel, con infecciones recurrentes, problemas de óídos, sinusitis,  asma, hiper-actividad, o bien con problemas para aprender, con agotamiento crónico, con dificultades para dormir, o para despertar… etc. etc. Lo más triste del asunto es que , en la gran mayoría de los caos, estos problemas tienen solución, y la solución, no es complicada. Una buena parte de la respuesta está en la calidad del medio ambiente del niño. Este medio ambiente sano comienza con los alimentos que el niño recibe.
Cuando se eliminan los excesos de algunos condimentos y toxinas y se suplen las carencias, los niños responden de maneras que aveces parecen milagrosas. Los excesos más comunes son los de azúcar, grasa animal y vegetal, aditivos químicos como colorantes, acido fosfórico en los refrescos, residuos de antibióticos en los alimentos de origen animal, etc. Las deficiencias más comunes son de ácidos grasos indispensables provenientes de las semillas como almendras, nueces, linaza y granos integrales, de vitaminas, minerales y fibra vegetal provenientes de vegetales y frutas, de proteína de origen vegetal (leguminosas, granos y oleaginosas).
Se nos olvida el poder que tiene la naturaleza y su bondad. Especialmente en cuanto a los alimentos que nos provee para prevenir enfermedades y para generar salud. La buena nutrición tiene el poder para evitar el comienzo de varios tipos de cáncer, enfermedades de corazón, varios tipos de malformaciones y otras enfermedades serias.
Muchos niños nacen y crecen sin tener la experiencia de la salud. Esto genera una desconfiaza en el propio cuerpo, que luego fácilmente se traduce en una desconfianza en sí mismo, y claro posteriormente, en la vida y en la naturaleza. Y el ciclo se repite cuando estos niños son padres.
Esa ha sido la historia de muchos de nosotros, llegamos a la salud por la bendición de una enfermedad, pero hoy los niños con nuestra experiencia pueden tener la oportunidad de comenzar por la salud, no porque sea lo más improtante en la vida, sino porque es la plataforma de lanzamiento para alcanzsar un desarrollo verdaderamente armonioso en lo esencial de la vida.
Hay que recordar que el niño, para su desarrollo armonioso y sano, depende de la madre. Concretamente, de la información que la mamá procure, tanto de las necesidades del niño como de las no-necesidades, de lo indispensable y de lo que estorba. Procuremos esa información vital, nuestros hijos nos lo agradecerán.
* Tienes dudas acerca de este post? Quieres comentar algo? No dudes en enviarme tus comentarios y publicaré mi respuesta.

Acerca de CIES

El Dr. Mauricio Padilla Mirazo es médico del estilo de vida, naturopatía y nutrición terapéutica e Ingeniero Bioquímico en Alimentos. El Dr. Padilla Mirazo cree firmemente en las bondades de nutrir holísticamente el cuerpo y el espíritu a través de la nutrición y meditación; en el enorme poder que tiene cada persona para transformar su vida y la de su entorno a través de una conciencia interior esencial. Con más de 34 años de experiencia como maestro, profesor, conferencista e investigador en áreas de medicina natural y nutrición, actualmente se desempeña como Fundador y Director del Centro de Investigación y Educación para la Salud A.C (CIES). También es profesor y Co-fundador del Centro Internacional de Capacitación en Salud Holística (CICSH) impartiendo clases de nutrición preventiva y terapéutica y dando conferencias de Ética en Ciencias de la Salud. Como director del Centro Investigación y Educación para la Salud A.C (CIES) ha trabajado durante más de una década para mejorar la SALUD INTEGRAL de la sociedad a través de la concientización del impacto de la alimentación en la vida de las personas. Es Consultor en Medicina Preventiva, Nutrición clínica, Nutrición para Ejercicio y Deporte, Naturopatía, Fitomedicina, Química de alimentos y Toxico-genómica. Como investigador, es autor de varios artículos, manuales, libros y ensayos sobre la influencia de los alimentos en la vida y sus propiedades preventivas y terapéuticas para mejorar la vida de las personas, tanto en lo físico como en lo espiritual. Actualmente está interesado en el estudio de las interacciones del genoma con el estilo de vida del presente, en aplicaciones del genoma humano en la prevención selectiva especialmente de síndrome metabólico, cáncer de mama, enfermedades neuro- degenerativas, cardiovasculares, adicciones, depresión y suicidio en jóvenes.
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