Dieta, Antioxidantes y Cáncer

Mauricio Padilla y Daniel Salinas

El cáncer es causado principalmente por el estilo de vida. Sabemos que hay una variedad de factores influyen en los procesos para la generación de cáncer, sin embargo el estilo de vida sin duda alguna, es el más importante de acuerdo al consenso de los expertos. Múltiples estudios nos han mostrado que dentro del estilo de vida el factor que con más peso en la generación de cáncer es la dieta. Los factores dietéticos y/o estado nutricional interactúan con la constitución genética codificada en el genoma humano para suprimir o estimular el crecimiento tumoral.

Uno de los mecanismos presente en la elevación del riesgo de varias enfermedades incluyendo el cáncer es el llamado “estrés oxidativo”, El estrés oxidativo esta implicado desde enfermedades cardiovasculares hasta múltiples tipos de cáncer. Se puede definir como “el estado en el cual la superabundancia de sustancias oxidantes tóxicas o radicales libres supera la capacidad antioxidante del organismo para neutralizar su efecto dañino”. Los radicales libres o sustancias oxidantes tóxicas que se generan en el cuerpo alteran una serie de funciones en la célula, por ejemplo pueden inducir mutaciones del propio material genético o ADN, o simplemente programar a la célula para su propio suicidio, proceso conocido como apoptosis. Los radicales libres, son compuestos químicamente inestables y capaces de reaccionar y dañar otros compuestos, son responsables de forma directa o indirecta de una variedad de enfermedades que atacan nuestro organismo.

Las condiciones de vida actual nos llevan a un des balance a favor del estrés oxidativo. Los contaminantes ambientales, el tabaquismo, el estrés producido por tensión emocional y andar de prisa nos predisponen a padecer enfermedades como diabetes o hipertensión, cáncer, y si a este cuadro agregamos le agregamos una mala dieta, especialmente pobre en alimentos de origen vegetal (deficitaria en antioxidantes), tenemos la combinación perfecta para aumentar de forma importante el estrés oxidativo en el organismo y con esto un mayor riesgo de estas enfermedades tan comunes en la vida moderna.

Los radicales libres son producidos durante procesos normales como la respiración. La utilización del oxígeno en la célula implica la producción de super-óxido, un radical libre con alto potencial oxidativo tóxico. Nos podemos preguntar cómo un proceso tan normal como la utilización del oxígeno puede al mismo tiempo generar sustancias tan dañinas. Como dice el dicho “no hay llama sin humo”. Sin embargo, el cuerpo se encuentra adaptado para lidiar con estas sustancias tóxicas causantes del estrés oxidativo. Fabricamos en el hígado, sustancias antioxidantes (proteínas como el glutatión, SOD o superóxido dismutasa, catalasa, entre otros). Así mismo, en la dieta se encuentran presentes un arsenal de, literalmente, miles de sustancias con efectos neutralizantes de estas toxinas, ya sean naturales o añadidas por el hombre. Estas sustancias se presentan en la naturaleza principalmente en las plantas, así que una dieta que contenga: frutas, vegetales, granos integrales, leguminosas (familia del frijol) y semillas oleaginosas, es una dieta muy poderosa para neutralizar los efectos tóxicos de los radicales libres. Sabemos que el consumo en la dieta de frutas y vegetales en particular y de plantas en general, nos lleva a un aumento en los niveles de sustancias antioxidantes como vitamina C, vitamina E, carotenoides, selenio, zinc y otros compuestos que ayudan al cuerpo a combatir el estrés oxidativo.

Existe evidencia epidemiológica abundante sobre el efecto protector de las frutas y verduras contra prácticamente todos los tipos de cáncer. En (literalmente) cientos de estudios hace mas de 20 años, invariablemente encontramos un menor riesgo de cánceres en diferentes sitios del organismo en las personas que más incluyen frutas y vegetales en su dieta. Las frutas y vegetales no solamente proveen de nutrimentos saludables como hidratos de carbono complejos, fibra vegetal, minerales y vitaminas. Actualmente sabemos que además contienen una gama muy amplia de sustancia químicas que son muy importantes para la salud. Éstas reciben el nombre de fito-químicos, los cuales se especula son miles. La ingesta de estos fito-químicos disminuyen el riesgo de desarrollar enfermedades del corazón, cataratas, cáncer y hasta osteoporosis. La controversia no radica sobre su efecto protector, si no más bien cuál de los compuestos es responsable del beneficio. Una gran parte de los investigadores piensan que el efecto de los antioxidantes como los carotenoides, vitamina C o E es el responsable del beneficio. Sin embargo, cabe mencionar que estudios con suplementación de diferentes antioxidantes han arrojado diferentes resultados. La evidencia a favor de la suplementación de antioxidantes en la prevención del cáncer en estudios in vitro y en animales de laboratorio parece más contundente que la evidencia de estudios clínicos en seres humanos.

Si vas a complementar tu dieta con suplementos antioxidantes usa los que son derivados de los alimentos para que contengan esta combinación o mezcla compleja de sustancias, algunas aún desconocidas, que se encuentran en los alimentos. Aún no podemos imitar a la naturaleza.

Por ejemplo, el beta caroteno es sólo uno de los más de 1000 carotenoides conocidos que se encuentran en la naturaleza (principalmente en los vegetales), y su efecto antioxidante es sinérgico, es decir, se suman los efectos del beta-caroteno, alfa-caroteno, gama-caroteno, entre otros contenidos en los alimentos. Los compuestos que son antioxidantes no se limitan a su acción antioxidante, al mismo tiempo pueden estimular la desintoxicación de carcinógenos, bloquear el suministro de oxígeno a los tumores, e interferir con factores promotores del crecimiento de tumores. A continuación se muestran algunos mecanismos de acción de los fito-químicos como protectores del cáncer:

A) Pueden actuar como antioxidantes, es decir eliminan o inactivan radicales libres, los cuales alteran el material genético de la célula causando mutaciones

B) Desintoxicación de carcinógenos, -activan enzimas en el hígado que nos desintoxican por medio de la transformación de sustancias carcinógenas en compuestos mas inocuos que son eliminados por el riñón.

C) Pueden actuar como estrógenos débiles (fito-estrógenos) interfiriendo con el crecimiento de los tumores dependientes de hormonas (mama por ejemplo).

D) Mejorando y activando respuesta inmune sobre todo Linfocitos T.

E) Suprimiendo el suministro de oxígeno y nutrimentos a los tumores (inhibiendo la formación de capilares nuevos que nutrirían el tumor).

Algunos de los fitoquímicos y su mecanismo de acción son los siguientes:

-Flavonoides: Cítricos, manzanas, cebollas. Actúan como A, B y D

-Isoflavones: Soya, zanahoria. Actúan como C

-Indoles e Isiotiocionatos : Repollo, coliflor, brócoli. Actúan como B y E

-Ligininas: Trigo integral. Actúan como A y B

-Organosulfurados: cebolla, ajo. Actúan como B

-Monoterpenos: frutas cítricas. Actúan como B

-Carotenoides(más de 600): Tomate, zanahoria, melón, sandia, camote, brócoli, espinacas. Actúan como A y D

-Glutation: Frutas y verduras crudas. Actúan como B

La sofisticación de la tecnología en el área médica ha permitido comprender con mayor detenimiento los eventos celulares moleculares responsables de la transformación maligna de las células y los eventos en los cuales los antioxidantes juegan un rol en la prevención de la transformación de estas células en tumores malignos. Los eventos son complejos y son codependientes, razón por la cual muchas veces un sólo compuesto no da como resultado el efecto esperado. El hecho es que el consumo de estos fitoquímicos con funciones antioxidantes provee al organismo de múltiples formas para lidiar contra la formación de cáncer. Las combinaciones precisas de antioxidantes para su prevención es todavía una cuestión desconocida. Investigación futura probablemente puntualizará con mayor especificidad combinaciones precisas de antioxidantes y fitoquímicos en la prevención del cáncer. Por el momento podemos decir que una dieta rica en compuestos como: flavonoides, vitamina C, vitamina E y tocotrienoles, Carotenoides, y glicosinolatos juegan un rol crucial en la prevención de diferentes cánceres..

En conclusión podemos recomendar:

Mejorar la dieta incluyendo diariamente mínimo 3 tazas de vegetales variados, 2-3 tazas de frutas de la estación, mínimo 100-150 gramos de granos integrales (gramíneas o cereales), incluir leguminosas diariamente (varios días a la semana en vez de carne, puerco, pollo o mariscos), consumir 10-20 gramos de semillas oleaginosas (almendra, nuez, piñón, semilla de calabaza, etc.)

 

 

Acerca de CIES

El Dr. Mauricio Padilla Mirazo es médico del estilo de vida, naturopatía y nutrición terapéutica e Ingeniero Bioquímico en Alimentos. El Dr. Padilla Mirazo cree firmemente en las bondades de nutrir holísticamente el cuerpo y el espíritu a través de la nutrición y meditación; en el enorme poder que tiene cada persona para transformar su vida y la de su entorno a través de una conciencia interior esencial. Con más de 34 años de experiencia como maestro, profesor, conferencista e investigador en áreas de medicina natural y nutrición, actualmente se desempeña como Fundador y Director del Centro de Investigación y Educación para la Salud A.C (CIES). También es profesor y Co-fundador del Centro Internacional de Capacitación en Salud Holística (CICSH) impartiendo clases de nutrición preventiva y terapéutica y dando conferencias de Ética en Ciencias de la Salud. Como director del Centro Investigación y Educación para la Salud A.C (CIES) ha trabajado durante más de una década para mejorar la SALUD INTEGRAL de la sociedad a través de la concientización del impacto de la alimentación en la vida de las personas. Es Consultor en Medicina Preventiva, Nutrición clínica, Nutrición para Ejercicio y Deporte, Naturopatía, Fitomedicina, Química de alimentos y Toxico-genómica. Como investigador, es autor de varios artículos, manuales, libros y ensayos sobre la influencia de los alimentos en la vida y sus propiedades preventivas y terapéuticas para mejorar la vida de las personas, tanto en lo físico como en lo espiritual. Actualmente está interesado en el estudio de las interacciones del genoma con el estilo de vida del presente, en aplicaciones del genoma humano en la prevención selectiva especialmente de síndrome metabólico, cáncer de mama, enfermedades neuro- degenerativas, cardiovasculares, adicciones, depresión y suicidio en jóvenes.
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