Estrategias para aumentar inmunidad y alternativas naturales a los antibióticos

Dr. Mauricio Padilla-Mirazo
Centro de Investigación y Educación en Salud A.C.

La ciencia está documentando la eficacia de antiguos remedios para males comunes del presente. En esta época en la que los hábitos de alimentación de niños y adultos han sufrido un deterioro, el sistema inmune o de las defensas, se ha visto afectado. Lo vemos en el aumento de infecciones de vías respiratorias altas en los niños. Además existe el agravante de un medio ambiente más contaminado.

Por otro lado presenciamos el fenómeno de la resistencia de las bacterias a los antibióticos. (2) Mientras que los antibióticos utilizados racionalmente tienen su lugar en la práctica médica, el uso y el abuso tanto en la clínica como en la agricultura de los antibióticos está produciendo generaciones de bacterias resistentes, el resultado es que las infecciones se agravan y el paciente no se cura.
El Doctor W. Perry Dickinson, MD, menciona en un artículo titulado “Manejo y Prevención de la Resistencia a los antibióticos que “tal vez el factor más importante para limitar la propagación de cepas de bacterias resistentes sea el uso racional de los antibióticos para infecciones comunes, incluyendo otitis media, bronquitis aguda, faringitis y sinusitis.” La mayoría de las veces estas infecciones se pueden tratar con las opciones naturales que se describen en éste artículo.
¿Que alternativas tenemos?
La OMS tiene en un lugar prioritario en su agenda, la diseminación de información a los médicos del grave problema de la resistencia a los antibióticos. Además de la educación en el uso racional de los mismos, es decir utilizarlos cuando sean estrictamente indispensables y siempre después de corroborar la presencia de la bacteria y su sensibilidad al medicamento. Sabemos que este compás de espera para tener los resultados de un cultivo del microrganismo y de un prueba de sensibilidad al antibiótico (antibiograma) pone en un dilema al médico. Se pregunta ¿le doy un medicamento de amplio espectro que le pegue a todo, es decir, un escopetazo, o bien espero a que salgan las pruebas para usar un antibiótico especifico, arriesgándome a que el paciente empeore?
Este dilema es fácil de resolver cuando el profesional de la salud tiene a la mano herramientas naturales y eficaces para luchar en contra de las infecciones. Hay tres enfoques que podemos utilizar en estos casos: El primero son alimentos, el segundo son nutrimentos aislados, es decir vitaminas y minerales con capacidad de elevar nuestras defensas a corto mediano y largo plazo. El tercero son plantas medicinales con efectos antibióticos directos o bien activadores de las defensas.
La experiencia clínica ha demostrado que una dieta rica en proteínas de origen vegetal como son las leguminosas, o sea frijol, chícharo, lenteja, garbanzo, habas, alubias, etc. hace que las infecciones en general se compliquen menos y se resuelvan más rápido con remedios más sencillos y naturales (menos invasivos). El otro grupo de alimentos que hay que incrementar son los granos integrales como el arroz integral, avena, maíz amarillo, cebada, y pseudo cereales como amaranto y quinoa. Las frutas y verduras también es necesario aumentar por su alto contenido de vitaminas, minerales y fitoquímicos, muchos del grupo de los flavonoides. Varios compuestos de éste grupo poseen efectos antibióticos y antivirales.
Los alimentos que debemos minimizar para prevenir infecciones son las harinas refinadas, la respostería, los azúcares refinados así como lácteos y carnes. Tanto la experiencia clínica como algunos estudios demuestran que el consumo cotidiano de proteína de origen animal, por su alto contenido de grasa saturada y sus deficiencias de ácidos grasos omega 6 y omega 3, tiene un efecto negativo sobre las defensas, promoviendo infecciones recurrentes.
Además hay nutrimentos importantes para las defensas que hay que proporcionar en caso de estar bajos. Si no lo hacemos nos arriesgamos a que la infección sea recurrente, y también el uso de antibióticos sea recurrente. Algunos de estos nutrimentos son los ácidos grasos omega 3 y omega 6 provenientes de los aceites de semillas, granos y vegetales; minerales, encontrados en los granos integrales, entre ellos el zinc, selenio, manganeso; y vitaminas como la vitamina A, E y C, que pueden ayudar como preventivos y como un complemento a otras terapias durante la infección.
Dentro del grupo de los nutrimentos tenemos a la vitamina A (retinol) que mantiene la integridad de los epitelios, que es por donde entra cualquier infección, además esta se elimina por la orina en forma importante cuando hay fiebre. Otros nutrimentos importantes para ayudar al cuerpo a luchar contra la infección fabricando anticuerpos específicos son el mineral zinc, el selenio, la vitamina E (como antioxidante) ya que el estrés oxidativo aumenta considerablemente durante las infecciones. El ácido ascórbico o vitamina C que muchos usan durante la infección, en realidad se ha visto que aumenta la eficiencia o rapidez de movilización de las células defensoras al sitio de infección. El uso del zinc se ha visto que disminuye la severidad de los síntomas y acorta la duración del episodio infeccioso. La dosis de zinc recomendada va desde los 5 mg en caso de niños de 1 a 5 años hasta los 50 mg por un tiempo no mayor de 10 días.
Años    Dosis suplementarias temporales (5 a 25 días)
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Zinc      Vitamina A        E          C
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0-3        5 mg     2000 UI 25 UI     150 mg
4-7        10 mg   4000 UI 50 UI     300 mg
8-12      15 mg   5000 UI 100 UI   500 mg
13-16    20 mg   5000 UI 150 UI   600 mg
17-        25 mg   5,000 UI            200 UI   800-1000 mg
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Las presencia de estos nutrimentos es muy importante no solo para prevenir o tratar infecciones sino para evitar que los virus y bacterias se hagan más peligrosos. Varios estudios han documentado que algunos virus y bacterias pueden aumentar su virulencia en un organismo con deficiencias de algunos nutrimentos específicos (selenio, zinc, manganeso y otros micro-nutrientes). Se ha demostrado incluso que especies no patógenas de microrganismos se han convertido en patógenas al incubarse en personas con deficiencias de varios nutrimentos.
Dentro del tercer grupo tenemos algunos condimentos de uso culinario y plantas medicinales con efectos inmuno protectores o elevadores de nuestras defensas. Algunos de ellos que son fáciles de usar en la casa y cuyos efectos han sido bien documentados son:  aloe vera (o sábila), ajo, cebolla, própolis, aceite del árbol del té, extracto de semillas de toronja y tomillo.
Petra Neumayer en su trabajo sobre antibióticos naturales menciona que “hay sustancias de un intenso poder antibiótico en diversos tipos de cereales, patatas, zanahorias, casi todas las liliáceas (a las que pertenecen ajos, puerros y cebollas) y todas las crucíferas, como por ejemplo, la mostaza el rábano, los berros y la coclearia. Estas plantas utilizan las sustancias antibióticas en cuestión  para protegerse de bacterias y hongos. Así, por ejemplo, una persona que toma tan solo 20 gramos de berros consigue un potenete efecto antimicrobiano en su orina durante horas, todo ello gracias a compuestos azufrados especiales (S-metil y S-propil-cisteín-sulfóxido) que contienen estas plantas”.
El género Allium (de ajo y cebolla) contiene otros compuestos azufrados como el Sulfuro de dialil y metil alil trisulfuro, los cuales poseen un efecto antibacteriano importante. Además inducen la actividad de las enzimas involucradas en la desintoxicación de todos los sistemas del organismo. En el caso del ajo y la cebolla también se les ha encontrado un efecto anticancerígeno ( igual que a muchos otros vegetales y frutos). En el caso del ajo y cebolla su efecto inhibidor de cáncer en parte se debe a su actividad antibacteriana, la cual ayuda a inhibir la transformación (por bacterias) de los nitratos a nitritos en el estómago (provenientes generalmente de los embutidos), de este modo se reduce la cantidad disponible de nitrito, el cual es tranformado fácilmente a nitrosaminas, sustancias con un potente efecto inductor y promotor de cáncer de estómago.
Las ventajas de los antibióticos naturales son:
1)       No generan resistencia por parte de las bacterias.
2)       Además de actuar como antimicrobiano, o sea de inhibir el crecimiento de los gérmenes, aumentan nuestras defensas (los antibióticos sintéticos generalmente bajan las defensas).
3)       Favorecen el proceso de regeneración de epitelios (reparación de los tejidos).
4)       Estimulan los mecanismos de eliminación de los desechos o productos de excreción celular.
5)       Favorecen el funcionamiento de los órganos en general.
Un ejemplo de esto son las plantas medicinales Echinacea e Hidrastis, tienen un potente efecto activador de las defensas que ha sido muy bien documentado. Además de efecto activador de las defensas, tienen efecto desintoxicativo y regenerador de epitelios. El nombre común de la Echinacea es “la raíz de la víbora”, ya que los indígenas del norte de américa la han utilizado eficazmente en casos de mordida de víbora de cascabel. También se puede usar piquetes de alacrán. El otro efecto importante de la planta es el “anti pirético” o sea que baja la fiebre. Imaginemos un medicamento que puede combatir una infección, sanar los tejidos irritados, bajar la fiebre y desintoxicarnos de los residuos metabólicos de la infección. No existe ningún medicamento creado por el hombre que haga esto. La Echinacea y otras plantas actúan de esta forma.
El uso de esta planta se ha diseminado mucho en Europa, aunque la planta es de América, allá se han realizado la mayoría de los estudios farmacológicos. Hay más de 250 medicamentos anti-infecciosos que la contienen, especialmente para infecciones de vías respiratorias, pero también de piel (acné).
Antes se pensaba que el efecto de esta planta era elevar las defensas de manera general o inespecífica. Sin embargo hoy sabemos bien que la Echinacea tiene un efecto activador de las dos ramas de la inmunidad, tanto la celular como la química o humoral. Esta última se refiere a la fabricación de anticuerpos específicos contra un microorganismo en particular. Cuando el cuerpo detecta la invasión de un virus o bacteria se activa la fabricación de anticuerpos específicos contra ese invasor, esta función cuando esta fuerte es determinante para erradicar la infección. Tanto la Echinacea como el Sello de Oro (hidrastis) fortalecen esta capacidad de nuestro organismo, de acuerdo a varios estudios, uno de ellos realizado en el Departamento de Medicina Interna de la Universidad de California en San Diego.
Pongamos el ejemplo de una supuesta infección de garganta que promete complicarse con oídos y luego evolucionar en bronquitis o hasta en una neumonía. Lo primero es saber si en realidad es una infección o es una faringitis irritativa o de origen alérgico. Luego saber si es viral o bacteriana. Se puede diferenciar haciendo un frotis y una tinción y revisión al microscopio. Si en efecto se trata de una infección bacteriana los pasos que hay que seguir son:
1)       Adaptaciones dietéticas: Evitar azúcares concentrados, (especialmente los refinados ya que disminuyen los neutrófilos que son parte de nuestras defensas), evitar los lácteos, y alimentos con alto contenido de grasa como pueden ser varios productos animales y aumentar el consumo de líquidos en caso de fiebre.
2)       Proporcionar nutrimentos inmuno-activadores como son el zinc y vitaminas A, C y E (ver la tabla).
3)       Dar plantas medicinales (fito-medicina) inmuno-activadoras (como Echinacea y Sello de Oro) (1)
4)       Usar medidas físicas como hidro terapia para fiebre, barro (geoterapia) como desinflamatorio y masaje cuando esté indicado.
5)       Utilizar otras terapias complementarias medicina tradicional china (acupuntura, plantas, tui-na), medicina ayurveda, u otras.
CÓMO UTILIZAR LAS PLANTAS MEDICINALES
El siguiente es un ejemplo de cómo utilizar el Ajo y la Cebolla medicinalmente. Este remedio es excelente para tos crónica e infecciones recurrentes de vías respiratorias altas:
Cantidades por taza:
1)       Hervir 4-6 dientes de ajo con cáscara y cortadas a la mitad por cada taza.
2)       2 limones cortados en cuartitos.
3)       Cebolla morada (un pedacito).
4)       Jengibre 1 cápsula o dos Cucharadas de rodajitas si es jengibre fresco.
5)       Dejar hervir por 5 minutos a fuego lento y tapado
6)       Tibiar y colar.
7)       Agregar 1 limón exprimido y 1-2 cucharaditas de miel de colmena pura.
SI HAY GARGANTA IRRITADA, SE AGREGA 1 TAZA DE FLORES DE GORDOLOBO SECAS (DESPUES DEL PASO 5). SE DEJA REPOSAR HASTA TIBIARSE.
Protocolo para aumentar inmunidad en los niños (por 10 a 15 días)
Zinc 5 mg 1-2 veces al día
Vitamina B6 50 mg al día
Vitamina A (retinol) 5,000 UI 1 al día
Aceites omega 6 y omega 3: 5-10  gramos al día
Echinacea para niños (en glicerina) o sin alcohol (se vierten 25 gotas en agua hirviendo) dar 3 veces al día
Protocolo para aumentar inmunidad en los adultos (20 a 30 dias)
Zinc 25 mg 1-2 veces al día
Vitamina B6 100 mg al día
Vitamina A (retinol) 10,000 UI una vez al día
Aceites omega 6 y omega 3: 15-20 ml gramos al día
Echinacea 40 gotas 3 veces al día
Goldenseal (Hidrastis canadensis) 25-40 gotas 3 veces al dia
BIBLIOGRAFIA:
(1)         Rehman J; Dillow JM; Carter SM; Chou J; Le B; Maisel AS, Increased production of antigen-specific immunoglobulins G and M following in vivo treatment with the medicinal plants Echinacea angustifolia and Hydrastis canadensis, Immunol Lett  (NETHERLANDS)  Jun 1 1999  68 (2-3) p391-5 (Department of Internal Medicine, Veterans Affairs Medical Center and University of California, San Diego 92161, USA.)
(2)         Kent GP. Antibiotics and respiratory infections: use, overuse, and abuse. Program and abstracts from the American Academy of Family Physicians 52nd Annual Scientific Assembly; September 20-24, 2000; Dallas, Texas. Session 010.
(3) Centers for Disease Control and Prevention, Division of Bacterial and Mycotic Diseases. Antibiotic resistance. Available at: http://www.cdc.gov/ncidod/dbmd/antibioticresistance/. Accessed September 26, 2000.
(4) Emerging and other Communicable Diseases Surveillance and
Control (EMC)CSR Home Document Centre WHO Home WHO/EMC/ZDI/98.10 Use of Quinolones in Food Animals and Potential Impact on Human Health Report of a WHO Meeting, Geneva, Switzerland, 2-5 June 1998. World Health Organization. Emerging and other Communicable Diseases, Surveillance and Control. This document has been downloaded from the WHO/EMC Web site. The original cover pages and lists of participants are not included. See http://www.who.int/emc for more information.© World Health Organization.
(5)         Padilla Mirazo M, Vitaminas Minerales y otros Suplementos, funciones preventivas y terapéuticas, Ediciones Kalmekak, 1992, Monterrey, México.
(6)         Neumayer, Petra, Antibióticos Naturales, Integral, 1998, España.
* Tienes dudas acerca de este post? Quieres comentar algo? No dudes en enviarme tus comentarios y publicaré mi respuesta.

Acerca de CIES

El Dr. Mauricio Padilla Mirazo es médico del estilo de vida, naturopatía y nutrición terapéutica e Ingeniero Bioquímico en Alimentos. El Dr. Padilla Mirazo cree firmemente en las bondades de nutrir holísticamente el cuerpo y el espíritu a través de la nutrición y meditación; en el enorme poder que tiene cada persona para transformar su vida y la de su entorno a través de una conciencia interior esencial. Con más de 34 años de experiencia como maestro, profesor, conferencista e investigador en áreas de medicina natural y nutrición, actualmente se desempeña como Fundador y Director del Centro de Investigación y Educación para la Salud A.C (CIES). También es profesor y Co-fundador del Centro Internacional de Capacitación en Salud Holística (CICSH) impartiendo clases de nutrición preventiva y terapéutica y dando conferencias de Ética en Ciencias de la Salud. Como director del Centro Investigación y Educación para la Salud A.C (CIES) ha trabajado durante más de una década para mejorar la SALUD INTEGRAL de la sociedad a través de la concientización del impacto de la alimentación en la vida de las personas. Es Consultor en Medicina Preventiva, Nutrición clínica, Nutrición para Ejercicio y Deporte, Naturopatía, Fitomedicina, Química de alimentos y Toxico-genómica. Como investigador, es autor de varios artículos, manuales, libros y ensayos sobre la influencia de los alimentos en la vida y sus propiedades preventivas y terapéuticas para mejorar la vida de las personas, tanto en lo físico como en lo espiritual. Actualmente está interesado en el estudio de las interacciones del genoma con el estilo de vida del presente, en aplicaciones del genoma humano en la prevención selectiva especialmente de síndrome metabólico, cáncer de mama, enfermedades neuro- degenerativas, cardiovasculares, adicciones, depresión y suicidio en jóvenes.
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