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En una mañana puedes aprender formas seguras, probadas y sanas de activar tu quema de grasa, regular tu peso y mantenerlo así siempre. Esto no es por vanidad es por salud…..

La meta es que te olvides de este tema porque dejará de ser un problema para ti. 

Toma este curso de “Soluciones para desbloquear el metabolismo” el Sábado 11 de Junio de 2011.

Para mayores informes escribe a: curso.metabolismo@gmail.com

Depósitos para tomar el curso ONLINE

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A nombre de:  Centro de Investigación y Educación para la salud.
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electrónico.  O enviar la información de: monto, sucursal,  fecha
de depósito y número consecutivo.
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Paquetes Sobrepeso

PAQUETES SOBREPESO, OBESIDAD Y PROBLEMAS
METABÓLICOS (Colesterol, enfermedades cardiovasculares, diabetes)

Comunícate con nosotros. Para mayor información:

Dr. Mauricio Padilla Mirazo
Dra. Nora Rodríguez Bartoluchi

Tel Consultorios: 83632629 – 83635792
Calzada San Pedro 301 Sur, Primer Piso
Colonia del Valle 66220
San Pedro Garza García

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Mercurio en pescados y mariscos: lo que necesitas saber

Aviso de la EPA y la FDA

El pescado y los mariscos son una parte importante de una dieta saludable. El pescado y los mariscos contienen proteína de alta calidad y otros nutrientes esenciales que son bajos en grasas saturadas y contienen grasas omega-3. Una dieta bien balanceada que incluya una variedad de pescados y mariscos puede contribuir a la salud cardiaca y al crecimiento y desarrollo adecuado de los niños. Por tanto, las mujeres y los niños pequeños en particular deben incluir el pescado o el marisco en sus dietas debido a sus muchos beneficios nutricionales.

Sin embargo, casi todos los pescados y mariscos contienen algunos rastros de mercurio. Para muchas personas, el riesgo del mercurio proveniente del pescado y el marisco no es una preocupación de salud. No obstante, algunos pescados y mariscos contienen altos niveles de mercurio que pueden perjudicar a un bebé que no haya nacido o puede afectar adversamente el sistema nervioso en vías de desarrollo de un niño pequeño. Los riesgos del mercurio en el pescado y el marisco dependen de la cantidad de pescado y marisco que coma y los niveles del mercurio en el pescado y el marisco. Por lo tanto, la Administración de Alimentos y Drogas (FDA, por sus siglas en inglés) y la Agencia de Protección Ambiental (EPA, por sus siglas en inglés) aconsejan a las mujeres en edad fértil, las mujeres embarazadas, las madres lactantes y los niños pequeños que eviten comer algunos tipos de pescado y que coman pescado y mariscos bajos en mercurio.

Al seguir estas tres recomendaciones para seleccionar y comer el pescado o marisco, las mujeres y los niños recibirán los beneficios de comer pescado y mariscos y podrán confiar en que habrán reducido su exposición a los efectos dañinos del mercurio.

1. No coma carne de tiburón, pez espada, caballa, o lofolátilo porque contienen altos niveles de mercurio.
2. Puede comer hasta 12 onzas (dos comidas promedio) a la semana de una variedad de pescado o mariscos que sean bajos en mercurio.

• Cinco de los pescados que se comen con mayor frecuencia que son bajos en mercurio son los camarones, el atún enlatado claro, el salmón, el gado y el pez gato.
• Otro pescado que se come comúnmente es el atún albacora (blanco) que tiene más mercurio que el atún enlatado claro. Por lo tanto, cuando escoja sus dos alimentos de pescado y mariscos, puede comer hasta seis onzas (una comida promedio) de atún albacora por semana.

3. Consulte los avisos locales sobre la seguridad de la pesca realizada por sus familiares y amigos en los lagos, ríos, y áreas costeras locales. Si no hay ninguna información disponible sobre dichos cuerpos de agua en su localidad, puede comer hasta seis onzas (una comida promedio) por semana de pescado de sus aguas locales, pero no consuma ningún otro tipo de pescado durante la semana.

Siga estas recomendaciones cuando alimente a su niño pequeño con pescado o mariscos, pero sírvale porciones menores.

LISTA DE PECES Y RECOMENDACIONES DE CONSUMO

De acuerdo a los análisis reportados por la FDA, los peces que mostraron tener desde niveles no detectados hasta menos de 0.1 parte por millón de metilmercurio o mercurio total, y pueden consumirse con mayor confianza en ese sentido son:

Almeja
Arenque
Camarón
Langostino
Merlango
Merluza
Perca
Salmón
Sardina
Tilapia

Las especies que contenían desde niveles no detectados hasta 0.5 partes por millón, y deben consumirse con moderación son:

Anchoas
Bagre
Barbo
Calamar
Carpa
Langosta
Macarela
Ostión
Ostra
Pescado blanco

Nota: Tanto el atún fresco o congelado como el enlatado pueden contener desde niveles no detectados hasta 1.3 partes por millón, por lo que deben ser consumidos muy moderadamente.

FUENTE:

-EPA Mercury in Fish; Consumption Advisories, http://www.epa.gov/mercury/advisories.htm
-FDA Mercury Levels in Commercial Fish and Shelfish, Updated February 2006
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La Vitamina E natural protege de Alzheimer

Por: Dr. Mauricio Padilla Mirazo

De acuerdo a estudios en el Instituto Rush para el Envejecimiento saludable, la Vitamina E Natural (pero no la sintética) tiene un efecto protector para disminuir considerablemente el riesgo de padecer la enfermedad de Alzheimer y otras formas de déficit de nuestras facultades mentales. Otros autores han enfatizado la importancia de esta vitamina para protección de infartos, de diabetes y para disminuir el riesgo de Cáncer. La vitamina E en suplementos convencionales es de origen sintético (no natural), se reconoce con las letras d, l alfa tocoferil. La forma d es la única que existe en la naturaleza y puede hacer toda la diferencia consumirla en su forma natural.

La vitamina E en los alimentos no es una sola sustancia sino 8 diferentes formas de la vitamina, cuatro tocoferoles denominados por su letra en el alfabeto griego: alfa, beta, gama, delta, y cuatro tocotrienoles. Se encuentran dentro de los aceites de semillas oleaginosas como la almendra, nuez, semilla de calabaza, piñón, etc. Su efecto antioxidante es la base de su poder preventivo de diversos problemas de salud. Los antioxidantes funcionan bloqueando sustancias oxidantes (moléculas dañinas que destruyen la célula). Estamos expuestos a los oxidantes por la contaminación del aire, agua y alimentos, también se generan en pequeña cantidad al respirar, al exponernos al sol por la radiación ultravioleta y en diversos grados, al hacer ejercicio, dependiendo de la intensidad.

El exceso de oxidantes y falta de antioxidantes, denominado estrés oxidativo, afecta de manera importante a las neuronas y es uno de los mecanismos centrales en la gestación de la enfermedad de Alzheimer y de otros problemas crónico degenerativos del sistema nervioso central como Parkinson,

En el año 2002 un grupo de investigadores reportó una disminución en el riesgo de Alzheimer y otras demencias seniles que deterioran las capacidades mentales, en especial la memoria, en personas que tenían un mayor consumo de Vitamina E. Algunos otros estudios no habían confirmado este efecto de la vitamina E. y la clave de esta aparente contradicción entre los estudios está siendo dilucidada por la investigadora Martha Clare Morris y su equipo, del Instituto Rush para el Envejecimiento Saludable (EUA).

Hace algún tiempo el mismo grupo de investigadores reportaron en el American Journal of Clinical Nutrition un estudio en el cual siguieron por 6 años a una población de adultos de edad mayor o igual a los 65 años. Reportaron que una combinación de las diferentes formas de vitamina E natural tenía un efecto protector de Alzheimer y demencia senil.

Se encontró que tanto el alfa como el gama tocoferoles (dos formas de vitamina E natural) tienen el máximo efecto protector. Estas dos formas, especialmente el alfa, se encuentra en aceite de germen de trigo y en el de girasol. El gama tocoferol es más alto en los aceites de maíz y de soya. El tocoferol total medido en base al aporte de cada uno (denominado equivalentes de tocoferol) se relaciona en el estudio con un 44% de reducción de riesgo de padecer Enfermedad de Alzheimer (EA) por cada incremento diario en el consumo de 5 mg/día. Aunque el alfa tocoferol tiene el mayor poder antioxidante, se ha descubierto que el gama tocoferol tiene más potente efecto anti-inflamatorio y que muy activo como antioxidante en las neuronas.

Tipo de Vitamina E Porcentaje de reducción de riesgo de Alzheimer
por cada tantos miligramos de aumento en el consumo diario de Vitamina E

Alfa, gama, delta tocoferoles 34% por cada 5 mg adicionales por día

Gama tocoferol 40% por cada 5 mg adicionales por día

Beta tocoferol 0% por cada 5 mg adicionales por día

Delta tocoferol 25% por cada 1 mg adicionales por día

Equivalentes de alfa tocoferol 44% por cada 5 mg adicionales por día.

En la alimentación cotidiana, la fuente más importante de vitamina E son las semillas oleaginosas como la nuez, almendra, piñón, pistache, cacahuate, etc. y el germen de los granos como el germen de trigo, de arroz, de maíz, entre otros. Este es uno de los motivos por los cuales los cereales integrales como avena, arroz, trigo, cebada, y otros, son tan importantes para la salud del corazón, de la circulación y ahora sabemos que también para la salud de la neurona.

La otra fuente importante, las semillas oleaginosas, han sido poco enfatizadas en muchas dietas, especialmente por las personas preocupadas por el peso y por el consumo de colesterol. Hay que enfatizar que a pesar de que las semillas en general contienen un 50-60% de aceites, ha sido reportado en varios estudios que el consumo de este grupo de alimentos disminuye el colesterol sanguíneo y estabiliza el recubrimiento interior de los vasos sanguíneos, disminuyendo el riesgo de formar trombos y bajando la incidencia de infartos. Además sabemos que aumentando el consumo de semillas cotidianamente, por ejemplo almendras, se reduce automáticamente el consumo de otras grasas menos sanas como son las grasas trans y las saturadas que tienen alto colesterol. Ocurre un efecto de autorregulación en el consumo de grasas al aumentar el consumo de semillas ricas en aceites saludables y en las 8 formas naturales de vitamina E.

El consumo de 25-50 gramos (dependiendo del ejercicio cotidiano) de semillas oleaginosas crudas u horneadas (no fritas) diariamente nos provee de aceites saludables ricos en vitamina E natural para la salud del corazón, arterias, circulación, sistema inmune y además para minimizar el riesgo de padecer un deterioro de nuestras capacidades mentales como memoria, juicio, coordinación y cognición. Este deterioro se dispara cuando hay deficiencias tanto de aceites indispensables omega 3 y 6 como del conjunto de las formas de vitamina E.

Tomando en cuenta el consumo inadecuado de fuentes naturales de vitamina E y el aumento en los contaminantes ambientales es valioso para la mayoría de las personas, especialmente para los que hacen ejercicio consumir 200-400 UI de un suplemento natural de vitamina E. Basado en un análisis de los estudios hasta la fecha, tanto los que han arrojado datos positivos como los que no han encontrado efectos protectores de la vitamina E, pienso que es importante utilizar un complemento de vitamina E natural. El complemento puede ser más valioso para las personas que incluyen menos de 20 nueces o almendras al día (o muy poco de otras semillas), usan casi diario cereales refinados, viven en una ciudad con niveles altos o medianamente altos de contaminación ambiental, hacen mas de 20 minutos de ejercicio varias veces por semana, realizan ejercicio ocasionalmente por mas de 1 hora, tienen estrés no regulado o compensado con actividades gratificantes, o utilizan aceites convencionales en vez de aceites prensados en frío para cocinar.

Los mejores suplementos de vitamina E son los que tienen los 4 tocoferoles y los 4 tocotrienoles (tal como vienen en los alimentos como las “mantequillas” de semillas o los concentrados integrales del germen de los granos). Debido a que la vitamina E se asimila pobremente en el intestino, una manera de mejorar la asimilación es hacerla miscible en agua. Esto se realiza agregando emulsificantes naturales como la lecitina de soya antes de formar la cápsula. Así al consumir el suplemento ya viene “predigerido” facilitando su asimilación. Los estudios actuales inclinan la balanza hacia la utilidad de complementar la dieta cotidiana con un buen suplemento natural de vitamina E, como es el aceite de germen de trigo y los concentrados de granos integrales o bien tocoferoles mixtos naturales de 400 UI.

Bibliografía:
1) Mauricio Padilla Mirazo, Vitaminas, Minerales y otros Nutrimentos; Usos preventivos y curativos, ediciones Kalmekak, 1993.
2) Martha Clare Morris, et.al., Relation of tocopherol forms on incident Alzheimer disease and to cognitive change, American Journal of Clinical Nutrition, 2005; 81: p 508-14

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Dieta, Antioxidantes y Cáncer

Mauricio Padilla y Daniel Salinas

El cáncer es causado principalmente por el estilo de vida. Sabemos que hay una variedad de factores influyen en los procesos para la generación de cáncer, sin embargo el estilo de vida sin duda alguna, es el más importante de acuerdo al consenso de los expertos. Múltiples estudios nos han mostrado que dentro del estilo de vida el factor que con más peso en la generación de cáncer es la dieta. Los factores dietéticos y/o estado nutricional interactúan con la constitución genética codificada en el genoma humano para suprimir o estimular el crecimiento tumoral.

Uno de los mecanismos presente en la elevación del riesgo de varias enfermedades incluyendo el cáncer es el llamado “estrés oxidativo”, El estrés oxidativo esta implicado desde enfermedades cardiovasculares hasta múltiples tipos de cáncer. Se puede definir como “el estado en el cual la superabundancia de sustancias oxidantes tóxicas o radicales libres supera la capacidad antioxidante del organismo para neutralizar su efecto dañino”. Los radicales libres o sustancias oxidantes tóxicas que se generan en el cuerpo alteran una serie de funciones en la célula, por ejemplo pueden inducir mutaciones del propio material genético o ADN, o simplemente programar a la célula para su propio suicidio, proceso conocido como apoptosis. Los radicales libres, son compuestos químicamente inestables y capaces de reaccionar y dañar otros compuestos, son responsables de forma directa o indirecta de una variedad de enfermedades que atacan nuestro organismo.

Las condiciones de vida actual nos llevan a un des balance a favor del estrés oxidativo. Los contaminantes ambientales, el tabaquismo, el estrés producido por tensión emocional y andar de prisa nos predisponen a padecer enfermedades como diabetes o hipertensión, cáncer, y si a este cuadro agregamos le agregamos una mala dieta, especialmente pobre en alimentos de origen vegetal (deficitaria en antioxidantes), tenemos la combinación perfecta para aumentar de forma importante el estrés oxidativo en el organismo y con esto un mayor riesgo de estas enfermedades tan comunes en la vida moderna.

Los radicales libres son producidos durante procesos normales como la respiración. La utilización del oxígeno en la célula implica la producción de super-óxido, un radical libre con alto potencial oxidativo tóxico. Nos podemos preguntar cómo un proceso tan normal como la utilización del oxígeno puede al mismo tiempo generar sustancias tan dañinas. Como dice el dicho “no hay llama sin humo”. Sin embargo, el cuerpo se encuentra adaptado para lidiar con estas sustancias tóxicas causantes del estrés oxidativo. Fabricamos en el hígado, sustancias antioxidantes (proteínas como el glutatión, SOD o superóxido dismutasa, catalasa, entre otros). Así mismo, en la dieta se encuentran presentes un arsenal de, literalmente, miles de sustancias con efectos neutralizantes de estas toxinas, ya sean naturales o añadidas por el hombre. Estas sustancias se presentan en la naturaleza principalmente en las plantas, así que una dieta que contenga: frutas, vegetales, granos integrales, leguminosas (familia del frijol) y semillas oleaginosas, es una dieta muy poderosa para neutralizar los efectos tóxicos de los radicales libres. Sabemos que el consumo en la dieta de frutas y vegetales en particular y de plantas en general, nos lleva a un aumento en los niveles de sustancias antioxidantes como vitamina C, vitamina E, carotenoides, selenio, zinc y otros compuestos que ayudan al cuerpo a combatir el estrés oxidativo.

Existe evidencia epidemiológica abundante sobre el efecto protector de las frutas y verduras contra prácticamente todos los tipos de cáncer. En (literalmente) cientos de estudios hace mas de 20 años, invariablemente encontramos un menor riesgo de cánceres en diferentes sitios del organismo en las personas que más incluyen frutas y vegetales en su dieta. Las frutas y vegetales no solamente proveen de nutrimentos saludables como hidratos de carbono complejos, fibra vegetal, minerales y vitaminas. Actualmente sabemos que además contienen una gama muy amplia de sustancia químicas que son muy importantes para la salud. Éstas reciben el nombre de fito-químicos, los cuales se especula son miles. La ingesta de estos fito-químicos disminuyen el riesgo de desarrollar enfermedades del corazón, cataratas, cáncer y hasta osteoporosis. La controversia no radica sobre su efecto protector, si no más bien cuál de los compuestos es responsable del beneficio. Una gran parte de los investigadores piensan que el efecto de los antioxidantes como los carotenoides, vitamina C o E es el responsable del beneficio. Sin embargo, cabe mencionar que estudios con suplementación de diferentes antioxidantes han arrojado diferentes resultados. La evidencia a favor de la suplementación de antioxidantes en la prevención del cáncer en estudios in vitro y en animales de laboratorio parece más contundente que la evidencia de estudios clínicos en seres humanos.

Si vas a complementar tu dieta con suplementos antioxidantes usa los que son derivados de los alimentos para que contengan esta combinación o mezcla compleja de sustancias, algunas aún desconocidas, que se encuentran en los alimentos. Aún no podemos imitar a la naturaleza.

Por ejemplo, el beta caroteno es sólo uno de los más de 1000 carotenoides conocidos que se encuentran en la naturaleza (principalmente en los vegetales), y su efecto antioxidante es sinérgico, es decir, se suman los efectos del beta-caroteno, alfa-caroteno, gama-caroteno, entre otros contenidos en los alimentos. Los compuestos que son antioxidantes no se limitan a su acción antioxidante, al mismo tiempo pueden estimular la desintoxicación de carcinógenos, bloquear el suministro de oxígeno a los tumores, e interferir con factores promotores del crecimiento de tumores. A continuación se muestran algunos mecanismos de acción de los fito-químicos como protectores del cáncer:

A) Pueden actuar como antioxidantes, es decir eliminan o inactivan radicales libres, los cuales alteran el material genético de la célula causando mutaciones

B) Desintoxicación de carcinógenos, -activan enzimas en el hígado que nos desintoxican por medio de la transformación de sustancias carcinógenas en compuestos mas inocuos que son eliminados por el riñón.

C) Pueden actuar como estrógenos débiles (fito-estrógenos) interfiriendo con el crecimiento de los tumores dependientes de hormonas (mama por ejemplo).

D) Mejorando y activando respuesta inmune sobre todo Linfocitos T.

E) Suprimiendo el suministro de oxígeno y nutrimentos a los tumores (inhibiendo la formación de capilares nuevos que nutrirían el tumor).

Algunos de los fitoquímicos y su mecanismo de acción son los siguientes:

-Flavonoides: Cítricos, manzanas, cebollas. Actúan como A, B y D

-Isoflavones: Soya, zanahoria. Actúan como C

-Indoles e Isiotiocionatos : Repollo, coliflor, brócoli. Actúan como B y E

-Ligininas: Trigo integral. Actúan como A y B

-Organosulfurados: cebolla, ajo. Actúan como B

-Monoterpenos: frutas cítricas. Actúan como B

-Carotenoides(más de 600): Tomate, zanahoria, melón, sandia, camote, brócoli, espinacas. Actúan como A y D

-Glutation: Frutas y verduras crudas. Actúan como B

La sofisticación de la tecnología en el área médica ha permitido comprender con mayor detenimiento los eventos celulares moleculares responsables de la transformación maligna de las células y los eventos en los cuales los antioxidantes juegan un rol en la prevención de la transformación de estas células en tumores malignos. Los eventos son complejos y son codependientes, razón por la cual muchas veces un sólo compuesto no da como resultado el efecto esperado. El hecho es que el consumo de estos fitoquímicos con funciones antioxidantes provee al organismo de múltiples formas para lidiar contra la formación de cáncer. Las combinaciones precisas de antioxidantes para su prevención es todavía una cuestión desconocida. Investigación futura probablemente puntualizará con mayor especificidad combinaciones precisas de antioxidantes y fitoquímicos en la prevención del cáncer. Por el momento podemos decir que una dieta rica en compuestos como: flavonoides, vitamina C, vitamina E y tocotrienoles, Carotenoides, y glicosinolatos juegan un rol crucial en la prevención de diferentes cánceres..

En conclusión podemos recomendar:

Mejorar la dieta incluyendo diariamente mínimo 3 tazas de vegetales variados, 2-3 tazas de frutas de la estación, mínimo 100-150 gramos de granos integrales (gramíneas o cereales), incluir leguminosas diariamente (varios días a la semana en vez de carne, puerco, pollo o mariscos), consumir 10-20 gramos de semillas oleaginosas (almendra, nuez, piñón, semilla de calabaza, etc.)

 

 

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NUTRE Y PROTEJE EL CEREBRO DE TU HIJO

Mauricio Padilla Mirazo

Lo que come y lo que no come tu hijo puede hacer la diferencia entre aprender y batallar. El vínculo entre la nutrición y el cerebro ha sido demasiado bien documentada. Es difícil encontrar un nutrimento que no influya sobre la fisiología del cerebro y muchos de ellos tienen un efecto muy importante en la conducta y en la capacidad de aprender. Se ha encontrado que algunos alimentos mejoran el desempeño del cerebro, mejoran la conducta, estado anímico, motivación, memoria, impulsividad, auto control e influyen positivamente en la calidad de sueño. Se ha encontrado también que algunos aditivos químicos muy comunes pueden disparar hiperactividad y problemas de atención en los niños.

El vínculo entre los aditivos químicos y el cerebro (especialmente con hiperactividad) data de observaciones clínicas de hace más de 30 años. Fue el Dr. Ben F Feingold, un pediatra y alergólogo estadounidense el que dio a conocer dicho vínculo en la década de los setentas. Fue muy debatido el tema ya que algunos estudios no corroboraron el vínculo. Sin embargo a finales del 2007 un grupo de investigadores de la universidad de Southhampton en Inglaterra realizó un estudio donde se escogieron niños de una escuela, donde la mayoría no tenía problemas de hiperactividad. De hecho este es el primer estudio bien realizado donde se comprueba que los colorantes y que el aditivo químico benzoato de sodio provocan síntomas de hiperactividad y problemas de atención en niños sanos (sin el diagnóstico previo de problemas conductuales).  El estudio fue solicitado por la “Agencia de Estandares en Alimentos” al “Comité de Sustancias Químicas Tóxicas en Alimentos, Productos de Consumo y Ambientales” y fue finalmente publicado en la revista médica británica “The Lancet” en Noviembre 8 del 2007). Fue tan contundente que generó todo un proceso gubernamental orquestado para eliminar estos colorantes de los alimentos británicos.

Esto vuelve a poner el dedo en la llaga para la industria de alimentos. La conclusión de este estudio fue que los colorantes artificiales encontrados en muchos alimentos para niños (especialmente dulces y refrescos), sí afectan la conducta de los niños haciéndolos más inquietos, más hiper activos y con menor capacidad de atención. La realidad es que los colorantes juegan un papel meramente comercial y generalmente se usan para esconder el hecho de que el alimento no contiene las frutas o alimentos que le aportarían el color natural. Un alimento con colorantes artificiales perjudica de dos maneras, la primera por contener estos colorantes que han sido vinculados con problemas de conducta y por otro lado porque estos alimentos generalmente no contienen la fruta u otros ingredientes naturales que aportan los nutrimentos protectores de la salud.

Cada vez es más importante leer las etiquetas: Por ahora recomendamos evitar los cinco aditivos químicos riesgosos de acuerdo al “Centro de Ciencias para el Interés Público” “CSPI” (www.cspinet.org). Este organismo es una buena fuente de información sobre alimentos ya que se mantiene sólo de aportaciones de suscriptores (no recibe aportaciones de la industria alimenticia ni del gobierno):

  1. Nitrito de sodio en salchichas y en embutidos.
  2. Acesulfame K edulcorante artificial encontrado en muchas bebidas light y postres light.
  3. Bromuro de potasio en harinas preparadas para panadería comercial y galletas.
  4. Grasas trans y aceites vegetales hidrogenados y parcialmente hidrogenados.
  5. Colorantes artificiales. Especialmente evitar el Amarillo 5 y 6, y el Rojo 40. Estos son los tres colorantes artificiales citados en el estudio publicado en la revista “The Lancet” de Noviembre del 2007.

El estudio británico menciona otro aditivo químico que no es un colorante, el benzoato de sodio, cuando esta combinado con colorantes, como parte del problema. El CSPI (tal vez desde el estudio de finales del 2007) lo reclasificó como “riesgoso para algunos individuos”, especialmente niños con TDAH (Trastorno por Déficit de Atención / Hiperactividad).

Por otro lado, el vínculo positivo entre los alimentos y el cerebro – conducta, llamado por algunos “neuro-nutrición” ha sido bien estudiado desde hace varias décadas. Uno de los pioneros en el estudio de la influencia de los nutrimentos en el cerebro y conducta en la década de 1970 fue el Dr. Roger Williams, reconocido bioquímico norteamericano (descubrió el ácido pantoténico o vitamina B5 y nombró el ácido fólico). Le han sucedido muchos otros.

La conclusión es clara, si queremos mejorar el cerebro, la conducta y el aprendizaje de nuestros hijos con la nutrición se requieren dos enfoques.

1.- Eliminar lo que afecta al cerebro.

2.- Incorporar lo que ayuda al cerebro.

Hay algunos alimentos que han sido vinculados con el desarrollo saludable de los niños. Estos alimentos son parte vital de una buena nutrición del cerebro y por lo tanto hay que asegurar un aporte diario o casi diario. Estos cuatro grupos de alimentos son: Leguminosas, Granos integrales, Frutas-vegetales y Semillas y granos.

Leguminosas como el frijol, chícharo, lenteja, garbanzo, habas y alubias.

Granos integrales: Arroz, trigo, avena, cebada, centeno, amaranto, maíz y quínoa.

Frutas de todas clases, especialmente las que contienen aceites como el aguacate y vegetales de flor (brócoli, coliflor, flor de calabaza), de tallo como el apio y el palmito, los de hoja como quelite, acelga, espinaca y los de rizoma como zanahoria, jengibre, salsifí, cebolla y poro, entre otros.

Las frutas y los vegetales contienen antioxidantes que protegen a las neuronas de sustancias dañinas como son los radicales libres (moléculas que destruyen la membrana celular y el ADN nuclear).

Los granos integrales contienen aceites omega 3, 6 y 9, fibra vegetal y fito-químicos protectores de las defensas (sistema inmune) y protegen del deterioro de las neuronas.

Las leguminosas son una importante fuente de hidratos de carbono complejos que colaboran a evitar sobre peso, diabetes, problemas cardiovasculares y síndrome metabólico.

Las semillas oleaginosas como almendras, nueces, piñones, chía, linaza y semillas de calabaza son las más ricas en aceites omega 3 y 6, así como en sustancias vitales para la regeneración de la membrana de la neurona como son los fosfo-lípidos (fosfatidil colina o lecitina, fosfatidil inositol y fostatidil serina).

La tragedia de los tiempos modernos es el doble impacto negativo a la salud y niños y adultos. Por un lado aumento en el consumo de alimentos procesados y refrescos embotellados no saludables y a la vez disminución en el consumo de frutas, vegetales, semillas, granos integrales y leguminosas. Este doble “gancho al hígado” es el responsable en buena medida del incremento tan importante en la incidencia de sobrepeso, diabetes, bajo rendimiento escolar y de problemas de conducta en los niños y del aumento en la incidencia de enfermedades degenerativas (incluyendo las neuro-degenerativas como parkinson y alzheimer) en los adultos.

Cada vez hay más estudios que confirman que los cuatro grupos de alimentos mencionados son las “cuatro patas” de la mesa de la salud y el desarrollo saludable de un niño. Frutas y Vegetales, Granos Integrales, Leguminosas, Semillas Oleaginosas.

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Cofepris Vs. Productos prometedores

Cofepris (Entrar en esta liga)

La COFEPRIS ha llamado la atención de muchos productos que se venden con alusiones de prevenir o curar, los ha prohibido porque están declarando efectos preventivos y/o terapéuticos que no han sido valorados en los productos específicos mencionados. No quiere decir esto que los ingredientes de algunos de estos productos no tengan propiedades saludables, terapéuticas o preventivas comprobadas científicamente como es el caso de la sábila, silimarina del cardo mariano, alcachofa, ginsen, gingko biloba, etc. Estas plantas medicinales tienen una muy abundante documentación científica de eficacia. Tanto es así que hay medicamentos registrados como tal (tanto en México como en otros países) con esos ingredientes pero en el mercado hay muchos productos que dicen contener estos ingredientes pero no han sido valorados en cuanto a su eficacia, presencia del ingrediente activo, estabilidad del mismo, etc.

Si se desea recomendar un producto conjuntamente con aseveraciones de su efecto en la fisiología, salud, terapia o prevención, esto requiere que tu producto este sustentado en estudios que lo validen. Desafortunadamente esto no es así en la mayoría de los productos naturistas, muchos de ellos elaborados de manera muy empírica, casera, y con poco o nulo control de calidad. En este caso estoy de acuerdo con la COFEPRIS, es un esfuerzo dirigido a evitar el engaño, repito no porque la eficacia de los INGREDIENTES no este corroborada por la ciencia (hay abundante investigación seria de los beneficios de varios de los ingredientes) sino porque el producto se vende con aseveraciones de efectos en la salud que NO han sido valorados en el producto mismo. Muchos de estos productos no contienen la cantidad suficiente del ingrediente. Si un producto contiene alcachofa no quiere decir que tiene los efectos comprobados de la alcachofa, ya que depende de la concentración y de la forma y calidad del ingrediente.
El mercado de productos naturales en México debe de elevar su calidad, hay mucho producto natural o “naturista” que no tiene la calidad suficiente y se vende con aseveraciones de prevención o cura que no han sido valoradas en el producto mismo. Requerimos una industria de productos naturales más ética y comprometida con las buenas prácticas de manufactura. Desafortunadamente en algunas ocasiones se llevan de encuentro algunos productos (tal vez contados) que están bien hechos y es que “pagan justos por pecadores”.El comercio ético de productos naturales requiere una educación a los fabricantes sobre como hacer productos naturales que cumplan con normas tanto de elaboración como de promoción, evitando aseveraciones no valoradas con el producto especifico (aunque los ingredientes cuenten con un buen “curriculum científico”). Sirvan estas líneas de explicación de la postura personal sobre el tema.

Mauricio Padilla

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